04 marzo 2008

La gran oportunidad perdida de Rajoy

Los debates no están para conocer qué proponen los candidatos. Los debates deben ser utilizados para machacar al oponente, para dejarlo en evidencia, para mostrar sus contradicciones y debilidades, para obligar a que se retrate. Los debates son más una cuestión de formas que de fondo.

Lo que defiende Rajoy, una nación española de ciudadanos libres e iguales en derechos, que puedan estudiar en español y que no sean multados por rotular en español, derrotar a los terroristas, una educación basada en el esfuerzo, la disciplina y la autoridad del profesor, reformar la economía con una bajada de impuestos, una inmigración controlada, es mejor que lo que sostiene Zetapé, pactar con los nacionalistas, no permitir que en toda España se pueda estudiar en español, multar por rotular en español, negociar con ETA, educación para la ciudadanía, alianza de civilizaciones, gasto público, regularizaciones masivas...

Pero para ganar un debate de estas características tener razón no es suficiente.

Anoche Rajoy permitió, a pesar de que sus argumentos eran muy superiores, que Zetapé saliera indemne del debate. Es verdad que el campo no era neutral, que Olga Viza consintió el juego sucio, las interrupciones del presidente del gobierno, pero Rajoy fue incapaz de dar un puñetazo en la mesa, no quiso hacer frente a las marrullerías de Zetapé.

Era evidente que Zetapé iba a sacar todo el repertorio. ¿Qué respuesta ofreció Rajoy a la guerra de Irak y al 11-M? Ninguna. Se dice pronto. Zetapé, ¡Zetapé!, consiguió arrinconar a Rajoy con esos asuntos. Zetapé, del Partido Socialista que llevó soldados de reemplazo en la primera guerra de Irak. Zetapé, el que llamó a los periódicos para decir que había terroristas suicidas en los trenes del 11-M y el que responsabilizó a Aznar del atentado.

Hay que reconocer que Zetapé en lo suyo, en la tensión, en la dramatización, en la mentira, en la manipulación, estuvo bien, mejor que en el primer debate. Lo que contrasta con la actitud tan contemplativa de Rajoy, sobre todo antes del descanso. Tras la reanudación sí se vio a un Rajoy más vigoroso en la escenificación. Pero en conjunto, en la teatralización, en las formas, ganó Zetapé.

Rajoy cometió otro error al decir que todo es economía. Para un marxista eso estaría bien pero para un liberal es inaceptable. ¿Multar por rotular en español es economía? ¿No poder estudiar en español es economía? ¿Negociar políticamente con terroristas es economía? ¿Estar a la cola de los países desarrollados en educación es economía? ¿La Nación es economía? ¿La Libertad es economía?

En fin, estos cara a cara no han servido para gran cosa. El debate que hay que ganar es el del 9-M. En ello estamos.

5 Comments:

At 12:45, Blogger Natalia Pastor said...

Si quedaba alguna duda de quien es Zapatero, ayer quedó claro cuando desenterró a los muertos del 11-M, y los puso a desfilar para sacudir a las mismas hordas que hace cuatro años asaltaban las sedes del PP y agredían a sus militantes.
A este punto de infamia ha llegado este personaje acorralado por sus mentiras y la rendición ante ETA.

 
At 12:49, Blogger El Cerrajero said...

Rajoy actuó atado por la premisa de que no fuera contundente para no movilizar al adversario.

Creo que debe cambiar de consejeros.

 
At 14:33, Blogger Jorge Castrillejo said...

A más debates mejor.

 
At 20:16, Blogger Claudedeu said...

¿Es usted optimista? Yo aún guardo cierto optimismo, pero ya estoy mirando casa en el extranjero.

 
At 20:35, Blogger Persio said...

Totalmente de acuerdo.

Rajoy no se pulió a Zapatero ;)
Sólo le dio un poco de brillantina. Insuficiente.

 

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